El pickleball es un deporte de raqueta que combina elementos del tenis, el bádminton y el ping-pong, y ha experimentado un crecimiento explosivo en la última década. Originario de Estados Unidos, este juego sencillo y dinámico es accesible a todas las edades y niveles, lo que explica su rápido auge. Inicialmente popular en comunidades estadounidenses, hoy el pickleball se practica en clubes, parques y centros deportivos de Europa, Asia, Australia y América Latina. Según diversas fuentes especializadas y medios deportivos, ya hay decenas de millones de jugadores en Estados Unidos y cifras significativas de aficionados en muchos otros países, impulsado por inversiones en infraestructura y difusión mediática. El resultado es que el pickleball se ha consolidado como uno de los deportes de más rápido crecimiento a nivel global.
Crecimiento explosivo en Estados Unidos
Estados Unidos es el epicentro del fenómeno pickleball. Durante la pandemia su popularidad se disparó, y hoy es considerado el deporte de más rápido crecimiento en ese país. Según el Sports & Fitness Industry Association (SFIA), en 2024 había 19,8 millones de jugadores activos de pickleball en EE.UU., lo que representa un incremento del 311 % entre 2021 y 2024. Este incremento ha llevado a un boom de infraestructura: en 2024 más de 100 de las ciudades más grandes implementaron ya más de 3,000 canchas, cuando en 2017 menos de la mitad de ellas tenía instalaciones formales. Entre las canchas públicas, parques y clubes, la demanda sigue creciendo. De hecho, un estudio citado por medios reconocidos como The Economist mostró que la cantidad de pistas al aire libre en parques estadounidenses creció un 650% en siete años.

La expansión en EE.UU. incluye también la profesionalización del deporte: surgen ligas (APP Tour, PPA y Major League Pickleball), torneos de alto nivel (como el Biofreeze USA Pickleball Nationals) y hasta exhibiciones con celebridades. Un indicador adicional es la cobertura mediática: por cuarto año consecutivo el pickleball fue destacado como el deporte de más rápido crecimiento en EE.UU., apareciendo en portadas de medios como CNBC, Sports Illustrated y Wall Street Journal. Este gran protagonismo internacional también ha fomentado el patrocinio comercial y la inversión en equipamiento deportivo. En resumen, el entorno estadounidense demuestra cómo un deporte emergente puede escalar rápidamente gracias a su accesibilidad y al respaldo de comunidades deportivas y medios de comunicación.
Expansión en Europa
En Europa el pickleball ha pasado de ser desconocido a generar gran interés, con un crecimiento que muchos describen como “meteórico”. En países como España, Reino Unido, Francia y los países nórdicos se multiplican los clubes y canchas dedicadas. Por ejemplo, en España se acaba de inaugurar el Lafuente Pickleball Hub en Madrid, el complejo más grande de Europa con 11 pistas cubiertas, y la cifra de jugadores crece año a año. La Fundación José María Lafuente, impulsora del hub, explica que el objetivo es que España juegue “un papel clave en la expansión del pickleball en Europa”. Este tipo de iniciativas revela el interés corporativo y público por el deporte.

A nivel continental, la creación de asociaciones nacionales de pickleball facilita la organización de campeonatos regionales y el intercambio de jugadores entre países. El Reino Unido, por ejemplo, experimentó un aumento de un 300% en el número de clubes desde 2020. Otros países, como Francia y Suecia, están formando rápidamente ligas nacionales e impulsando ligas amateurs. El crecimiento europeo se ve también en grandes torneos: se anunciaron eventos internacionales, como rondas clasificatorias para campeonatos mundiales y exhibiciones en torneos de tenis y pádel, aprovechando la visibilidad de deportistas famosos. Esta dinámica confirma que Europa ya no es ajena al fenómeno: el pickleball “ha conquistado los corazones de los entusiastas del deporte” y se ha convertido en una actividad comunitaria clave en muchas ciudades.
España como caso destacado
España se ha destacado por sus rápidos avances. Además del centro de Madrid, clubes deportivos tradicionales y empresas están añadiendo pistas de pickleball. Aunque en 2023 se hablaba de unos 20.000 jugadores en España, esas cifras se duplican o triplican cada año según las asociaciones locales. Se organizan torneos nacionales (como el Pickle Pro Tour), y las federaciones ibéricas colaboran con la Federación Mundial para impulsar seminarios de entrenamiento. Todo ello hace que la península ibérica sea percibida como un motor del crecimiento en Europa.
Expansión en Asia
Asia representa la próxima gran frontera para el pickleball. Un estudio de alcance continental realizado en 2024 por UPA Asia (United Pickleball Association Asia), en colaboración con la empresa internacional de investigación de mercado YouGov, reveló datos sorprendentes sobre la penetración del deporte en esta región. Según los resultados, aproximadamente 1.900 millones de personas en Asia han oído hablar del pickleball, y 812 millones lo han jugado al menos una vez. De esa cifra, se estima que 282 millones de personas lo practican de forma regular, al menos una vez al mes.
El crecimiento ha sido particularmente acelerado en países como Vietnam, donde el 88 % de la población está familiarizada con el deporte, y Singapur, con un 70 %. También se destacan Malasia y India, que han mostrado aumentos de notoriedad superiores al 130 % anual. En términos absolutos, India lidera con más de 178 millones de jugadores mensuales, mientras que China supera los 60 millones.
Este auge no se limita a la práctica amateur. En 2025 se lanzará el PPA Tour Asia, con eventos profesionales en varios países del sudeste asiático, y en 2026 comenzará la Major League Pickleball Asia. Al mismo tiempo, cadenas como Picklr, la mayor franquicia de clubes de pickleball del mundo, anunciaron la apertura de múltiples sedes en Japón, Corea del Sur y otros mercados emergentes.
En conjunto, las cifras y las inversiones apuntan a que el crecimiento del pickleball en Asia podría igualar —e incluso superar— al observado en Estados Unidos, consolidando a esta región como uno de los pilares del desarrollo global del deporte. Esto se debe en parte a la tradición asiática en deportes de raqueta y la gran población.
Expansión en Australia
Australia es otro epicentro del pickleball, con un crecimiento sostenido año tras año. La federación nacional (Pickleball Australia) anunció que ya hay más de 90.000 jugadores en todo el país, respaldados por unos 15.000 miembros afiliados. Esta cifra supera la membresía de muchas otras federaciones deportivas australianas, lo que demuestra el atractivo del pickleball entre todos los segmentos de edad. Las autoridades deportivas han reconocido oficialmente este alza: recientemente la Comisión Australiana de Deportes validó los datos de Pickleball Australia, confirmando el crecimiento exponencial del deporte en solo un año.
En cuanto a infraestructura, la demanda llevó a la construcción de complejos con múltiples canchas y al uso de instalaciones escolares y clubes multideporte para albergar este juego. Además, Australia acoge torneos internacionales de prestigio; por ejemplo, desde 2024 el Abierto de Australia de Pickleball incluye competiciones de pickleball para amateurs y profesionales. Las ligas locales, como el Australian Pickleball Tour, atraen a jugadores de toda la región Asia-Pacífico. En resumen, las cifras y la actividad organizativa en Australia reflejan un crecimiento similar al de otras potencias deportivas: una base numerosa de jugadores recreativos, cada vez más clubes con canchas propias y eventos que refuerzan la presencia institucional del deporte.
Crecimiento del Pickleball en América Latina y Uruguay
En Latinoamérica el pickleball sigue un camino ascendente, aunque con diferencias según el país. La Federación de Pickleball de las Américas (PFA) ha lanzado programas de apoyo que fomentan la creación de asociaciones nacionales y la homologación de reglas en toda la región. Esto se traduce en un aumento de practicantes sobre todo en países de Centro y Sudamérica. Datos de plataformas globales de ranking muestran que en 2024 se jugaron más de 55.000 partidos registrados en Latinoamérica, con unos 41.000 nuevos encuentros ese año, reflejo de la creciente incorporación del pickleball a la cultura deportiva regional.
Países como México destacan por su infraestructura turística: muchos complejos vacacionales cuentan con canchas de pickleball para turistas, y la federación local organiza campeonatos nacionales. En Colombia, el servicio de reservas EasyCancha reportó más de 70 millones de pesos colombianos en reservas de canchas durante 2024 (alrededor de 850 reservas), mostrando el interés de aficionados y clubes deportivos.
En Uruguay el deporte está despegando rápidamente. Recientemente se ha formado Asociación Pickleball Uruguay al tiempo que han surgido canchas y eventos en Montevideo, Paysandú, Colonia, Canelones y Maldonado. En 2024 un representativo nacional participó por primera vez en torneos internacionales.
En conjunto, América Latina pasa de experimentar “un auge masivo” similar al global, aunque desde bases numéricas más bajas, con centros de desarrollo en México, Brasil, Colombia, Argentina y Venezuela.
Infraestructura institucional y cobertura mediática
El desarrollo del pickleball a nivel mundial cuenta con apoyo institucional creciente. A nivel internacional hay varias organizaciones clave: la Global Pickleball Federation (GPF) anunció recientemente contar con 67 federaciones miembros en todo el mundo, superando ampliamente los requisitos mínimos del COI para deportes emergentes. Además, la GPF, la World Pickleball Federation (WPF) y la International Pickleball Federation (IPF) avanzan hacia la unificación para conformar una única entidad reconocida por el Comité Olímpico Internacional. Se espera que, de aprobarse su programa, el pickleball pueda ser candidato para los Juegos Olímpicos de Brisbane 2032.
Las federaciones nacionales y continentales, como USA Pickleball, Pickleball Federation of the Americas y otras, están estableciendo rankings oficiales (DUPR) y reglamentos unificados para darle estructura profesional al deporte. Por ejemplo, el uso global del ranking DUPR ha estandarizado competiciones internacionales de todos los niveles. Paralelamente, grandes cadenas deportivas han adaptado instalaciones para pickleball: clubes fitness privados y hasta clubes de golf añaden canchas en sus instalaciones.
En medios de comunicación, el pickleball ha logrado gran visibilidad: ya es habitual verlo cubierto en suplementos deportivos y cadenas internacionales. La cobertura de sus torneos profesionales, los perfiles de jugadores famosos y la curiosidad por su explosión de popularidad llevan al deporte a revistas y periódicos de renombre mundial. Se reporta que medios internacionales y latinoamericanos dedican reportajes a la “meteórica” alza del pickleball. Esto no solo difunde el deporte, sino que atrae patrocinios y genera un ciclo de crecimiento sostenido.
En síntesis, el pickleball ha dejado de ser una curiosidad local para convertirse en un fenómeno global. Desde sus raíces estadounidenses, hoy impulsa una red de jugadores, clubes, federaciones y eventos por todo el mundo. Cifras de participación, nuevas infraestructuras dedicadas y la atención de las autoridades deportivas apuntan a que su expansión continuará en los próximos años. En cada región –y en particular en Uruguay–, el deporte suma seguidores con entusiasmo, demostrando que el pickleball no es solo una moda pasajera, sino un deporte emergente con un prometedor futuro internacional.
Referencias: Todas las fuentes utilizadas provienen de reportes estadísticos, medios especializados, federaciones oficiales y plataformas de seguimiento internacional de pickleball. Fueron consultadas entre junio y julio de 2025 y abarcan datos de América, Europa, Asia y Oceanía.

