El pickleball ha experimentado un crecimiento explosivo en la última década, con millones de jugadores en Estados Unidos y una expansión notable en Europa, Asia y Latinoamérica. Sin embargo, a pesar de su popularidad, aún no forma parte del programa olímpico. De hecho, el Comité Olímpico Internacional (COI) no incluyó al pickleball entre los deportes candidatos para Los Ángeles 2028, lo que deja como horizonte más factible los Juegos de Brisbane 2032.
Para que esto ocurra, el pickleball debe cumplir los estrictos criterios del COI, así como fortalecer su gobernanza y presencia global.

Requisitos del COI para Nuevos Deportes
La Carta Olímpica establece que un deporte nuevo debe cumplir varios requisitos clave para ser considerado olímpico. Entre ellos destacan:
- Reconocimiento internacional: Debe estar regido por una federación internacional reconocida por el COI. Sin este aval oficial, la inclusión es inviable.
- Práctica global: El deporte debe practicarse de manera extendida. Tradicionalmente se exige que haya federaciones masculinas en al menos 75 países de cuatro continentes y femeninas en 40 países de tres continentes.
- Cumplimiento de normas olímpicas: Las federaciones deben aplicar la Carta Olímpica, el Código Mundial Antidopaje y el Código del Movimiento Olímpico contra la manipulación de la competición. Esto implica establecer controles antidopaje y participar en el régimen de arbitraje internacional.
- Demostración de organización competitiva: El deporte suele necesitar una estructura profesional y apariciones en eventos multidisciplinarios, como Juegos Panamericanos o Mundiales de juegos de raqueta, para probar su viabilidad internacional.
- Canal de inclusión especial: Gracias a la Agenda Olímpica 2020, el comité organizador local tiene la potestad de proponer nuevos deportes para sus Juegos. Por ejemplo, Australia 2032 podría proponer el pickleball a la sesión del COI, al igual que Japón 2020 y EE.UU. 2028 lo hicieron con otros deportes.
Estos requisitos son exigentes. Deportes incluidos para Los Ángeles 2028 (críquet, béisbol/sóftbol, flag football, lacrosse, squash) cumplieron perfiles de práctica o historia olímpica que el pickleball aún no tiene. En resumen, el pickleball necesita ampliar su alcance global y cumplir la regulación olímpica antes de ser considerado.
Comparación con Otros Deportes Aspirantes
La experiencia reciente muestra que la inclusión de un deporte suele implicar trayectorias largas. Por ejemplo: el críquet solo fue olímpico en París 1900; el béisbol/sóftbol estuvo presente intermitentemente desde Atlanta 1996; el flag football y el lacrosse compitieron como deportes de exhibición hace más de un siglo. El squash, pese a ser deporte consolidado, aún no ha sido aprobado tras varios intentos. En comparación, el pickleball es muy joven. Pares como el pádel (también en auge) tampoco han logrado aún un lugar olímpico. Esto ilustra las dificultades que enfrenta el pickleball: aún debe demostrar una práctica global sostenida y superar la competencia de deportes ya establecidos para la juventud y el entretenimiento que el COI busca atraer.
Estado del Pickleball Frente a los Criterios Olímpicos
Presencia global y federaciones: El pickleball ha visto un auge de federaciones nacionales. La Global Pickleball Federation (GPF) ha anunciado que ya cuenta con 67 miembros, superando ampliamente el mínimo exigido por la AIMS (Alianza de Miembros Independientes Reconocidos del COI) y consolidándose como la organización más extensa a nivel mundial en pickleball.
Sin embargo, la situación es compleja porque aún no existe una sola federación internacional reconocida por el COI. Actualmente conviven al menos tres entidades globales: la International Pickleball Federation (IPF), la World Pickleball Federation (WPF) y la Global Pickleball Federation (GPF). La Carta Olímpica exige una sola entidad que regule el deporte, y como subraya Seymour Rifkin (presidente de la WPF), “la Carta Olímpica requiere una sola federación internacional”.
En noviembre de 2024, la IPF y la WPF anunciaron su fusión en una entidad unificada (manteniendo el nombre WPF), con supervisión de un asesor independiente del COI. Ambas invitaron, junto con la GPF, a consolidar esfuerzos para fortalecer la gobernanza global. Por su parte, la GPF (nacida en 2023 tras la salida de EE.UU. del IPF) argumenta liderar la expansión global con su creciente membresía.
Reconocimiento oficial: Hasta ahora, ninguna de estas federaciones ha obtenido formalmente el reconocimiento olímpico. La IPF (reformada en 2023) trabaja para lograr que el COI la avale como federación internacional de pickleball, pero este proceso es complejo y todavía está pendiente. Mientras tanto, el deporte debe demostrar que aplica estándares antidopaje y de arbitraje (CAS) en todos los países, algo que varias organizaciones están empezando a implementar. Por ejemplo, en foros globales los líderes de pickleball han destacado la necesidad de coordinación en gobernanza, estándares profesionales y crecimiento fuera de Norteamérica para cumplir estas exigencias.
Avances Recientes Clave: Reunión de la GPF en la Capital Olímpica
Una noticia destacada de junio de 2025 marca un hito importante: Una delegación de la Global Pickleball Federation (GPF), encabezada por su presidente Javier Regalado (México) y miembros de la junta directiva, mantuvo reuniones históricas el 17 y 18 de junio de 2025 en Lausana, Suiza, la reconocida Capital Olímpica mundial.

En este encuentro, realizado en la emblemática Maison du Sport International, la GPF inició conversaciones productivas con representantes de la ciudad de Lausana y otras cuatro instituciones clave. Según Javier Regalado, estas discusiones y las medidas tomadas «marcan un avance crucial para el futuro del pickleball al más alto nivel de la competición mundial» y tienen como objetivo establecer una colaboración a largo plazo para posicionar a la GPF dentro del ecosistema olímpico de organizaciones deportivas y lograr la futura conformidad con el COI.
Este acontecimiento subraya la intención de la GPF de impulsar su misión de reconocimiento por parte del COI, en colaboración con instituciones clave del deporte internacional. Además, la GPF ha anunciado que ya cuenta con 67 miembros, consolidando aún más su posición como el organismo rector mundial con mayor alcance global en el pickleball.
Federaciones y Candidaturas Hacia Brisbane 2032
En la búsqueda de un futuro olímpico, las principales organizaciones están impulsando iniciativas globales. Un ejemplo destacado fue la Copa Mundial de Pickleball 2024 celebrada en Lima, Perú. Este torneo reunió 32 delegaciones (más de 500 atletas) en octubre de 2024, marcando un hito de visibilidad internacional. Los organizadores (los hermanos Cabieses) resaltan que la inclusión de países como China Taipei, Islas Caimán y Bermudas en Lima ha sido “un paso muy adelantado” para la diversidad de jugadores que exige el nivel olímpico.
Junto con la Copa Mundial se llevó a cabo un Foro Mundial de Promotores, donde líderes del pickleball global (incluyendo la GPF) discutieron una hoja de ruta coordinada para su expansión. Estos esfuerzos han sido canalizados por entidades como Pickleball World Rankings y DUPR, que junto a la fundación local apuntan explícitamente a los Juegos Olímpicos de 2036 en su planificación estratégica.
En el ámbito de la región oceánica, Pickleball Australia está promoviendo el deporte ante organismos olímpicos. En abril de 2024 el comité australiano participó en la conferencia Step-Up en Fiji, donde miembros de comités olímpicos nacionales de Oceanía pudieron experimentar una exhibición de pickleball. Pickleball Australia declaró estar comprometida en impulsar esta iniciativa a nivel oceánico de cara a Brisbane 2032.
Además, la misma organización de los Juegos de Brisbane incluye entre sus directivos a Patricia Cook, exatleta olímpica vinculada al pickleball (es cofundadora de Pacific Pickleball y accionista de equipos de la liga profesional). Esta conexión sugiere que el Comité Organizador de Brisbane podría proponer formalmente el pickleball en su programa.
Por otro lado, la fusión IPF-WPF formaliza un esfuerzo de unificación global. Su plan de fusión invita a la GPF a unirse para “reunir a la familia global de pickleball” bajo una nueva gobernanza. Este proceso está guiado por un comité de transición con asesoramiento del COI, demostrando que el movimiento olímpico sigue de cerca estos desarrollos.
Perspectivas hacia Brisbane 2032 y más allá
La visión más optimista es la inclusión en los Juegos de Brisbane 2032. Si bien la candidatura de Los Ángeles 2028 quedó fuera de alcance, expertos coinciden en que en 2032 “hay una posibilidad de que se incluya”. Un análisis de la PPA menciona que, aunque es poco probable para 2028, “sí existe la posibilidad de que sea parte de los Juegos Olímpicos de 2032 en Brisbane, Australia”.
Del lado organizativo, el ser sede ofrece a Australia la opción de proponer el pickleball. Como se mencionó, la participación de Pat Cook (directora de Brisbane 2032) y otros promotores muestra que el deporte cuenta con aliados dentro del movimiento olímpico.
No obstante, aún quedan desafíos por resolver. La comunidad debe unificar sus entidades, expandir realmente la práctica en varios continentes y alinearse con las regulaciones del COI. En palabras de expertos: “para llegar a ser olímpicos hace falta que todos trabajemos en la misma meta. Hay que trabajar con las federaciones internacionales, masificar el deporte y desarrollar infraestructura”.
En ese sentido, los impulsores del pickleball prevén que su inclusión olímpica requerirá tiempo y esfuerzo continuado. El pickleball deberá pues mirar hacia 2032 y más allá para alcanzar su sueño olímpico; por ahora, el camino hacia la inclusión olímpica es largo.
